* Neurología: La investigación del cerebro y la tartamudez
Resumen: La demostración de
patrones evasivos de la actividad cerebral en tartamudos abre la puerta a la
aplicación de nuevos tratamientos Doña Helena
Forne-Wästlund, audio-logopeda
El procesamiento de las funciones lingüísticas y
actividades motoras que conciernen al habla, son controladas por una complicada
red dentro del cerebro. El procesamiento motor más complicado es el control de
la motricidad fina, la cual coordina nuestra respiración y los movimientos de
los órganos del habla que, juntos, producen el habla. A través de un complicado
sistema de conexiones conjuntas se manda una serie de mensajes paralelos al
músculo del habla para que realice un determinado movimiento. Al mismo tiempo se
produce una respuesta sensorial, que comunica que el movimiento se hizo
correctamente, y que contiene información sobre la posición en la que se
encuentra la musculatura del habla. La tartamudez es causada por la falta de
coordinación entre la respiración, los movimientos de los órganos del habla y la
articulación, lo que conlleva una falta de control del habla.
Durante los últimos 30 años se ha llegado a la conclusión
de que se puede mejorar notablemente la fluidez en el habla en la persona que
tartamudea realizando prácticas de habla. A través de estas prácticas se aprende
un patrón motor correcto y se refuerza la conciencia de una sensación física,
característica para este patrón.
Si se trata de niños o personas que
tartamudean muy poco, a menudo se puede curar con una terapia intensiva y un uso
continuado del patrón del habla correcto. En este caso se habla de
automatización.
En el caso de personas que tartamudean de forma moderada o
grave es perfectamente factible esperar una mejora notable en la fluidez del
habla de las personas que aplican las técnicas de habla en su vida diaria. Desde
el punto de vista comunicativo se puede observar un cambio drástico en la
comunicación de las personas que utilizan las técnicas de habla intensivamente:
estas personas pasan de tartamudear de forma muy grave a tartamudear levemente.
Es probable que siempre tengan que pensar en las técnicas cuando hablan, pero de
esta manera irán reforzando el patrón del habla fluida con éxito.
Desde mediados de los años 90, y gracias a nuevos métodos
de investigación, se ha podido registrar la actividad del cerebro durante la
realización de un ejercicio. Esto nos proporciona nuevas posibilidades de
aumentar nuestro conocimiento sobre distintas disfunciones funcionales y nos
permite poder descubrir cómo se pueden reforzar estas funciones o cómo se
puede compensar la falta de
una de ellas a través de prácticas. Investigaciones recientes muestran que
determinadas partes del cerebro -el centro motor del habla (el área Broca) y el
centro cognitivo de la angustia (Corteza Cingular Anterior)- están involucrados
en la tartamudez y en su cura. Últimamente se están realizando proyectos de
investigación en todo el mundo, los cuales intentan clarificar la función del
cerebelo en la persona que tartamudea, en comparación con la persona que no
tartamudea. (coordinación y patrones de movimiento, etc.)
Los investigadores Kroll y de
Nil, de la universidad de Toronto, hicieron en 1998 una radiografía de la
actividad del cerebro durante el tartamudeo. La investigación demostró que las
personas tartamudas experimentaban, en comparación con personas no tartamudas,
una actividad mucho mayor en la mitad derecha del cerebro, en el área Broca,
cuando leían en voz alta y también cuando leían para sí mismas. Además, en las
personas que tartamudeaban se veía una actividad notablemente mayor en la
Corteza Cingular Anterior cuando leían en voz alta y para sí mismas, lo cual se
debe, probablemente, al miedo a quedarse bloqueado.
Después de participar en el
proyecto de investigación, las personas que tartamudeaban pasaron a hacer un
programa de prácticas del habla durante tres semanas, siguiendo el método PFSP
y, después, pudieron comprobar una mejora notable en la fluidez del habla.
Justo después del
tratamiento, el escáner mostró una actividad mucho menor en el área Broca en el
lado derecho y una actividad notablemente mayor en el área Broca del lado
izquierdo. La actividad en la Corteza Cingular Anterior también había
desaparecido casi por completo.
Las
prácticas del habla duraron un año, y el seguimiento con el escáner mostró que
la actividad en el cerebro iba pareciéndose a la de un hablante normal, con
una actividad en el área Broca izquierda
normalizada y sin ninguna actividad en la Corteza Cingular Anterior. Al
contrario que los hablantes normales, se seguía viendo actividad, aunque poca,
en el lado derecho del área de Broca.
En 1997 se inició el
proyecto "Datorbaserad talträning för personer som stammer" (prácticas del habla
informatizadas para personas que tartamudean) bajo el patrocinio del
instituto Hjälpmedelsinstitutet.
(Doña Forne-Wästlund 2001) y con vistas a repetir estos resultados tan positivos
en Suecia también.
El proyecto auguró una
nueva manera de ver la tartamudez. Al contrario que antes, cuando se trataba la
tartamudez como algo psíquico y se aplicaban métodos como la terapia de
aceptación de la tartamudez (Non-avoidance) y psicoterapia, ahora se
consideraba la tartamudez como un trastorno funcional con origen fisiológico. Al
mismo tiempo se introdujo el método de prácticas Precision Fluency Shaping
Program (PFSP) y el tratamiento Comprehensive Stuttering Program
(CSP) en Suecia.
Con
las prácticas del habla PFSP la
persona que tartamudea participa en una terapia intensiva de tres semanas y
aprende los principios para un habla fluido. Esto incluye sentir y ser
consciente de los movimientos y la función de los músculos del habla. Se empieza
con ejercicios con sílabas de dos segundos de duración, y después se va
acelerando gradualmente la velocidad del habla hasta llegar al nivel normal de
120-160 sílabas por minuto.
Resultados y conclusión
Vea los resultados en el apartado 5.1:
Proyecto de Investigación e Desarrollo de Stammecentret Wästlunds
Logopedmottagning en Örebro, Suecia.
Andrews et al.
(1983) Stuttering:
A Review of Research Findings and Theories circa 1982. Journal of Speech and
Hearing Disorders, Vol 48, s 226-246, August 1983
Tonnquist -Uhlén, I. ( 1996) Topography of Auditory Evoked Cortical Potentials in Children with Severe Language Impairment. Doktordisputats – Karolinska institutet, Stockholm.